Bola de Espejos


13. Viaje de trabajo (primera parte)

Posted in Tiempo real, Español, General by admin on the Mayo 7th, 2008

Por Leandro Fogliatti 

inkartproducciones.files.wordpress.comLa literatura de Natalio Pérez ostenta una mezcla tal de espiritualidades legendarias y folclóricas que francamente no pude discernir un mensaje claro.  Así, los saberes budistas se enredan con los islámicos, los mayas y los toltecas, conformando un raro corpus, un desborde de información imposible de coordinar, lo que se dice un verdadero moco, cuyo único remate posible es precisamente el que le asesta el autor: un par de cachetazos de la carne más maciza, con los que define ejercicios sexuales, posiciones para cópulas exitosas y consejos para orgasmos eternos.  Tardé en leer El sexo de la paz lo que duró el viaje en ómnibus a Mendoza.  Cuando finalizaba cada capítulo miraba de reojo a mi compañero de viaje, el autor de esa sintaxis perturbadora, que yacía a mi lado, recostado y relajado, con la boca entreabierta, una pasta de saliva acumulada en las comisuras y un ronquido infernal.  “Atragantate con la lengua y morite de una vez”, pensé varias veces durante ese largo viaje.  Pero nada ocurrió.  Natalio continuó con vida, roncando sin piedad, y yo persistí en la condena de leer sus experiencias sexuales y sus plagios espirituales.

conexionuruguay.gub.uyNo hay caso.  Cuando a uno no lo convence un texto no puede hacer mucho para promocionarlo.  Tal el caso, seleccioné al tun-tun un par de párrafos y armé una gacetilla para distribuir a los medios locales que Paula me había seleccionado previamente.  Sin embargo las tareas de prensa y difusión no suelen ser fáciles y requieren de contactos y paciencia.  Ni lo uno ni lo otro podía acreditar yo en aquella oportunidad.  Los contactos directamente no existían, a no ser por un par de teléfonos o e-mails que mi editora me había agendado.  La paciencia estaba agotada, luego de haber convivido un par de días con Natalio.  ¡No fue nada fácil, para que sepan!  Valga como ejemplo el hecho de que no podíamos almorzar en cualquier restaurante; debía ser uno estrictamente naturista, para evitar que fritos, grasas y carnes varias contaminaran a través del estómago la inmaculada espiritualidad del autor.  Mientras añoraba hasta las lágrimas una buena milanesa de ternera, yo me preguntaba si el organismo de Natalio contaba con algún excepcional conducto que uniera los intestinos con su alma.  Y no menciono la cena porque tal ceremonia era sustituida por un caldo de verduras y un té de rosa mosqueta.  Y eso no es cena, que no me jodan.  Tampoco fue fácil encontrar una habitación, ya que Natalio se guiaba rigurosamente por las reglas del Feng-Shui para las cuestiones edilicias y la distribución del mobiliario.  Así fue que recorrimos, brújula en mano, seis hoteles y tres albergues, hasta que finalmente terminamos en la habitación de una casa de familia que se rentaba para turistas.  Paula se alegraría, la tarifa era notablemente más económica que el primer hotel que visitamos.

www.shyiam.comLa familia en cuestión estaba conformada por una viuda que había superado hacía cinco años las cuatro décadas y sus dos hijos, Elisa y Santiago, de 15 y 17 años, respectivamente.  Matilde nos brindó el cálido recibimiento del que sólo es capaz el anfitrión del interior de nuestro país.  Si bien se trataba de una circunstancia imprevista, también debo reconocer que me sentí beneficiado por la aparición de esta familia, ya que contribuyeron a distraer mi atención de la existencia de Natalio.  Sin embargo, muy pronto Matilde, Elisa y Santiago se toparon con el estilo de vida particular del escritor.  Resultó ser que su única prenda era la anaranjada toga que ya a estas alturas me lastimaba la vista.  Así pues, cuando tocaba limpiarla, en agua jabonosa primero y en leche tibia después, el tiempo que duraba este proceso el señor andaba libre de cuerpo por la vida.  ¡En pelotas!  En la casa de la familia mendocina, en el salón donde daría su conferencia, en el Vaticano mismo si así lo demandaran las circunstancias…  ¡Donde fuera!  Ante la expresión atónita y escandalizada de los miembros de la familia, lo llevé al dormitorio y me aseguré de que su toga estuviera lista en no más de una hora.

www.luppirepuestos.com.arEs increíble cómo la vida puede lograr que valoremos situaciones o experiencias que en otro momento pasaron desapercibidas.  Nunca me hubiera imaginado que una lavandería podía convertirse en un oasis para mí.  Allí estaba yo, sentado, mirando como un infeliz los giros que la toga naranja daba dentro de un lavarropas, cuando mi celular sonó y vi que era Diego.  “Gracias por llamar”, fue lo primero que pude decir.  “¿Estás bien?”, me preguntó él.  “¡No!”; le dije al borde del llanto y la histeria.  Y le conté todas mis desventuras mendocinas.  Sin darme cuenta me fui poniendo de mejor ánimo.  “Paula me dijo que iba a encontrar la manera de ayudarme con la organización de la conferencia de Natalio, pero no sé qué tanto pueda lograr a la distancia…”, yo me lamentaba.  “Todo saldrá bien”, me reconfortaba Diego.  “Quiero estar con vos”, le dije.  “Te voy a estar esperando”, me prometió.

Muy bien.  Ya estaba de mejor humor para enfrentar lo que restaba de esta bizarra experiencia.  Sin embargo, en la casa de Matilde me aguardaban dos sorpresitas:

1)     Al abrir la puerta de la habitación me encontré no con uno sino con dos cuerpos desnudos, en tántrica situación.  Matilde comenzaba a comulgar con las ideas y, sobre todo, las prácticas que Natalio profesaba.

2)     Al cerrar desesperadamente la puerta y volver a la cocina de la casa me encontré con él y la toga de Natalio se me cayó de las manos.

www.demene.com“Me pidió Paula que te ayudara a organizar la conferencia”, dijo y reforzó sus palabras con una de sus malditas y hermosas sonrisas.  Así que esa era la ayuda de mi editora…  “Tengo algunos contactos que nos pueden ayudar –dijo, mientras se me acercaba peligrosamente- conozco bien la zona, no te preocupés más”.  ¡Que no me preocupe!  ¡Ahora era cuando empezaba a preocuparme!  ¿Cómo se suponía que pasáramos el resto de los días en Mendoza?  ¿Durmiendo los tres en la misma habitación, con Natalio?  ¡Tal vez ahora se nos agregue también Matilde!  O uno de sus hijos…  ¡O los dos!  Porque ya puedo esperar cualquier cosa de este viaje.  En fin, ¿qué podía hacer yo?  Me tragué la sorpresa, sepulté en la retórica todas mis ridículas preguntas y sólo abrí la boca para saludarlo.  “Hola Nacho”.

Próximo posteo: viernes 23 de mayo

14 Responses to '13. Viaje de trabajo (primera parte)'

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  1. Samantha said,

    on Mayo 8th, 2008 at 19:41

    hay por que sera que me quedo con ganas de mucho masss……….

    saludos

  2. Bender said,

    on Mayo 9th, 2008 at 2:12

    Corto… corto como polvo de quinciañero precoz… Nos dejaste a todos con ganas de más relato. Pensé que lo de Nacho “ya era”, pero algo me decía que no iba a desaparecer completamente… Che, espero que no escribas nada predecible, no? Bah, no es que crea que sea así, solo lo digo por si acaso.
    Te sigo leyendo en la proxima entrega…

  3. Jos said,

    on Mayo 9th, 2008 at 2:16

    Nachooo! jajaj me preguntaba cuando iba a aparecer d nuevo.. no se q espero d nacho.. como q d una nos hiciste enamorarnos d el.. y desp.. desengaño.. pero donde hubo fuego..
    Leandroo.. escribi mas rapido por favor!
    jajaja
    exitos

  4. JAVIER said,

    on Mayo 9th, 2008 at 9:52

    LO QUEREMOS A NACHO LO QUEREMOS!

  5. Leandro said,

    on Mayo 9th, 2008 at 20:52

    Ok, ok, prometo que voy a intentar:
    - escribir más rápido
    - un poco más largo
    - no ser predecible
    ¡Gracias por leer, opinar y pedir!, jaja
    Besos!

  6. VILLADIEGO said,

    on Mayo 9th, 2008 at 20:54

    JEJE.. INESPERADA APARICION… ME DEJAS SUPER ATENTO CON EL DESENLACE DE LA HISTORIA.

    UN ABRAZO..

    BYE.-

  7. Leandro said,

    on Mayo 9th, 2008 at 20:59

    Y estate atento nomás, Villadiego, que esto recién empieza…
    ¡Abrazo!

  8. Rafael said,

    on Mayo 10th, 2008 at 10:05

    Al fin aparece nuestro bandido;;;;;; esperamos ansiosos el proximo capitulo
    ps/ que sepas que en Paris te estan leyendo;;; Y les encantas (yo por mi parte peleandome con el teclado frances)

  9. Leandro said,

    on Mayo 10th, 2008 at 12:43

    ¡Pero qué TOP ser leído en París!
    Gracias, gracias… merci beaucoup.

  10. dario said,

    on Mayo 11th, 2008 at 22:03

    Ay Nacho, Nacho, Nacho… sin palabras…
    rápido hay que ver qué pasa con Nacho… ese nombre, ese hombre… nos deja perplejos, boquiabiertos

  11. Rubén said,

    on Mayo 12th, 2008 at 16:49

    No!!!! Nacho de nuevo!!!! Con qué se aparecerá ahora?

  12. Ivan said,

    on Mayo 13th, 2008 at 1:11

    Leandro, te felicito por tu blog, es alucinante, me atraparon las historias desde el primer momento. Te confieso que encontre el blog en enero y me lei las versiones anteriores de un tiron.
    Lastima que tengamos que esperar casi un mes en leer que pasara.
    Es como una version gay de Sex and The City. Me encanta.

    Abrazos, y felicitaciones de nuevo.
    Ivam

  13. Leandro said,

    on Mayo 14th, 2008 at 7:47

    Darío, Rubén: la verdad es que no tengo la menor idea de qué se trae Nacho entre manos. Compadezco a Leandro.
    Iván: muchas gracias por tu comment y espero que te siga gustando la historia. ¡Un abrazo!

  14. Gary said,

    on Mayo 17th, 2008 at 12:03

    Qué largo se me hace mayo!!!

    No veo la hora que llegue el 23!

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