Bola de Espejos


14. Bosque

Posted in Español, General by admin on the Mayo 17th, 2008

Por Leandro Fogliatti 

www.elrincondelmanga.com“Queridas mamás y queridos papás, es un gran orgullo para mí presentarles un número especial, que nuestros niños y docentes han preparado con esfuerzo y dedicación.  Con esta humilde adaptación de Sueño de una noche de verano, una de las más famosas comedias de Shakespeare, queremos que aprecien el desarrollo artístico de los alumnos de seis, siete y ocho años.  Por supuesto agradecemos muy especialmente a aquellos padres que aceptaron colaborar e incluso participar de esta puesta en escena “.

Dora Sánchez Cabral de Petrucci es un residuo de la educación argentina de antaño (por utilizar uno de sus adverbios temporales predilectos).  La retórica de su pomposa presentación nos remite a una época extinguida, vagamente recordada, o bien nos alerta sobre un desequilibrio psicológico, que sin dudas ha resultado del ejercicio de la docencia a lo largo de tantas décadas.

Como sea, anticuada o medio loca, Dora estaba al frente de esa institución educativa y asumía sus responsabilidades de directora con el mismo ímpetu (sustantivo que le encanta pronunciar, remarcando hasta el chillido el esdrújulo acento) del primer día, hace 35 años atrás.  Así las cosas, nadie se explica cómo la vieja Petrucci sigue todavía en pie.  Y es que Dora tiene un secreto.  Es algo muy simple, de lo que tal vez ella nunca haya tomado real conciencia: las vísperas de un acto escolar la hacen vibrar de una euforia tal que su arquitectura hormonal es reactivada por sospechosos impulsos de adrenalina, desarrollando una especie de muralla anti-age contra el deterioro de su docto organismo.

“Pero no los quiero demorar más; no posterguemos el comienzo de este clásico maravilloso”, dijo Dora, mientras esforzaba los músculos de su rostro para lograr una estirada sonrisa.  Y en un acto de arrojo (otro de sus sustantivos más usados), elevó su mano derecha para señalar el escenario con glamuroso ademán y así declarar con imperativo entusiasmo: “¡Que comience la función!”.

www.flogup.comEl telón se descorrió y expuso ante la audiencia a una hermosa princesa, que no era otra que Noelia interpretando su primer papel sobre un escenario.  Cuenta Shakespeare que la princesa sufría penas de amor, pero Noelia estaba tan feliz de actuar que el resultado era una princesa lamentándose con una sonrisa de oreja a oreja.  El público festejó esta particular interpretación y Noelia sonrió aún más.

Dora Sánchez Cabral de Petrucci quiso este año reforzar el concepto de familia e involucrar a padres, hermanos, tíos, etc. en diferentes actividades escolares.  Un acto escolar es siempre una buena oportunidad para colaborar.  Así que todos los alumnitos volvieron a sus hogares con una invitación a participar del teatro shakespereano.  La invitación que había traído Noelia inicialmente no fue leída por Laura, que sufría una auditoría externa en su oficina y no tenía tiempo ni para quitarse el esmalte de las uñas.  Tampoco fue leída por Fernando, a quien mi editora Paula estaba volviendo loco con el diseño del libro El sexo de la paz, de Natalio Pérez, y su campaña de difusión en gráfica.  No señor.  Quien notara la invitación, dejada como al descuido sobre un rincón oscuro de la mesada de la cocina, fue Scott.

Y así anduvo el americano, imaginándose lo lindo que sería participar.  Nada le costaba a él pararse frente a un público y declamar, puesto que de una u otra forma esto mismo hacía todos los días, al guiar por Buenos Aires a todos esos turistas compatriotas suyos y relatarles historias maravillosas (y muchas veces fantásticas) acerca de cómo se construyó tal edificio, o qué sucedió en aquella esquina durante el virreinato español, o por qué tal calle se llama como se llama.  Claro que, cuando continuó leyendo la invitación, cayó en la cuenta de que el papel que la escuela le proponía al tutor de Noelia era el de un árbol, desprovisto de parlamentos e incluso movimientos.  Aún así, tras una pausa de frustración artística, nada le importó al americano, porque repentinamente sintió deseos de estar allí, junto a Noelia, sea como sea.

Pero la vida es muy corta y bastante dura, sobre todo si tu pareja tiene un pasado hétero y la dueña de ese pasado es Laura.  Ella le había impedido a Scotty acompañar a Noelia a la escuela, tiempo atrás, por lo tanto mucho menos podría compartir con la niña un escenario.  Para colmo de males, su relación con Fernando navegaba por aguas turbias desde que se había emborrachado con aquel contingente de turistas, la noche en que nuestros mentones alcanzaron nuestros pies cuando vimos bailar a Malena con Rodrigo.

audionews.wordpress.comEntonces, ¿qué debía hacer el padrastro americano?  Dado que ni con Fer ni con Laura podía sostener una conversación amigable, y estando yo de viaje por Mendoza, el único consejo habilitado era el de Gabriel.  Scott se decidió y se llegó hasta el lugar de trabajo de mi room-mate.  Subió las escalinatas, pidió orientación en la recepción y un amable empleado lo guió hasta el subsuelo del Teatro Colón.  Porque allí era donde trabajaba Gabriel, en los talleres de vestuario.  Tan extenso como una cuadra de calle es el lugar del que hablamos, escondido en las entrañas del famoso edificio.  Tras recorrerlo unos metros, Scott se encontró con Gabi, concentrado en operar una máquina de coser.  Scotty lo saludó y mi roomie se sobresaltó, dejando rodar por el piso un par de canutillos.

Puesto al tanto de las circunstancias, el vestuarista meditó unos instantes.  A Gabriel siempre le habían conmovido los paternales sentimientos de Scott hacia Noelia y le parecía injusto que lo alejaran de ella.  Por lo tanto, su consejo fue que transgrediera las laurísticas reglas que le habían impuesto.  Y acto seguido condujo al apesadumbrado americano por interminables percheros atestados de trajes, hasta que dieron con varios disfraces de árbol. Con la felicidad pintada en la cara, Scott eligió el que más lindo le pareció.

En el escenario, la princesa debía reunirse clandestinamente con su amado, a media noche, en un claro del bosque encantado.  En dicho claro sólo había un árbol y allí habían acordado encontrarse.  Imposible perderse, entonces (digo yo, que nunca salí de la ciudad).  Pero el problema fue que Noelia giró sobre sus pies y no vio un árbol en la escenografía de fondo.  Vio dos.

Resulta que, tarde pero seguro, Fernando había encontrado la invitación escolar.  Pero a diferencia de Scotty, no significó tanto una alegría como un imprevisto en su atiborrada agenda.  Por supuesto, Fer había telefoneado a Laura para comunicarle la noticia y, por supuesto, Fer y Laura habían discutido al respecto.  Laura presentía una incontrolable claustrofobia si se encerraba en un disfraz de árbol.  Y Fernando no tenía ni tiempo ni ganas de transpirar dentro de un tronco de goma espuma.  La discusión nunca terminó.  Fernando y Laura se cortaron prácticamente al mismo tiempo, enojadísimos y sin llegar a ninguna conclusión.

Así que Fernando se cruzó de brazos y miró a Noelia, que aquel día dibujaba feliz sobre una cartulina, ajena a todos los problemas del mundo adulto.  Y en ese momento el gesto enojado en el rostro de mi amigo se relajó y Fernando decidió que después de todo valía la pena transpirar un poco para ver sonreír a su hija.  “Pero, ¿de dónde sacaría un disfraz?”, se preguntó.  “¡Gabriel, por supuesto!”, se respondió.  Gabriel lo miró sin entender, pero optó por no preguntar nada, ya que hacía tiempo que había decidido no meterse en los asuntos de Fer y Scotty.  Si querían otro disfraz de árbol se los daría.  En el Colón había muchos.

Entonces, la princesa y el príncipe se miraron desconcertados, porque no sabían hacia qué árbol dirigirse.  Y Dora Sánchez Cabral de Petrucci contuvo su respiración al darse cuenta de la duplicación de roles que se estaba experimentando sobre el escenario.  Por suerte, Noelia estaba decidida a que nada obstaculizara su interpretación.  Así que agarró de la mano a su príncipe y con salomónica decisión lo condujo hasta instalarse entre los dos árboles, para alivio de las maestras organizadoras y para satisfacción de la sobresaltada directora.  Sin embargo, en el justo momento en que la princesa Noelia abría la boca para declamar su clásico parlamento, un tercer árbol tropezó al intentar ingresar al escenario y cayó en el medio de la escena.

Y la cosa había sido que, tras cortar abruptamente la comunicación telefónica con Fernando, a Laura le había entrado la culpa, se había sentido una madre indiferente y se dijo a sí misma que vencería la claustrofobia, que mandaría al diablo sus compromisos laborales y que estaría presente a como diera lugar en la obra de su hija.  La redundante pregunta también visitó los pensamientos de Laura: “¿De dónde voy a sacar un disfraz de árbol?”  Y, por supuesto, la trillada respuesta no se hizo esperar demasiado: “Pero, claro; si Gabriel es vestuarista del Colón”.  Y fue así que Gabriel prestó el tercer disfraz de árbol, cada vez más intrigado, pero manteniéndose firme en su propósito de no inmiscuirse en la vida de esa familia.

www.mediterranea.orgY allí estaba Laura, tirada en el escenario, desesperada  por su claustrofobia, clamando por ayuda.  Inmediatamente, los otros dos árboles intentaron ayudarla, pero se enredaron entre sus ramas y terminaron en el suelo, representando más bien la tala de un bosque antes que un clásico de Shakespeare, una suerte de involuntaria denuncia ecológica.

Noelia se había quedado dura, sin capacidad de reacción.  ¡Sus padres (todos sus padres) habían arruinado su debut como actriz!  Pero la princesita no pudo reflexionar nada más.  Porque, al mismo tiempo, un desmayo fatal se registraba en la platea.  Dora Sánchez Cabral de Petrucci nunca había experimentado tal frustración escénica.  Y la adrenalina que revitalizaba sus hormonas de pronto le jugó en contra ante este inesperado accidente, resultando en la inversión de su singular proceso fisiológico, lo que se tradujo en una aceleración del envejecimiento.  Y allí, en pleno acto escolar, la Petrucci se murió.

El resto de la jornada se sucedió conforme al siguiente orden: 

  • Llamado desesperado de ambulancias

  • Procedimiento de corte longitudinal del disfraz de Laura

  • Medicación para calmar la crisis fóbica de Laura

  • Declaración de defunción de Dora Sánchez Cabral de Petrucci

  • Enojo furioso de Noelia con cada uno de sus padres

  • Improvisación para velar a Dora Sánchez Cabral de Petrucci en la escuela (según su voluntad, registrada y documentada)

El velatorio de la difunta directora resultó tan singular como su existencia.  Varios padres y alumnos permanecieron disfrazados, incluso Scott se demoró en deshacerse de su vestuario de árbol, hasta que Fernando lo amenazó con podarle todas las ramas.

www.ojodigital.netEl enojo de Noelia duró varios días, exactamente hasta que acompañó a Fernando al Colón para devolverle a mi roomie sus disfraces.  En un momento en que su papá se retiró al baño y ella y Gabriel quedaron solos, éste le preguntó por qué estaba tan callada.  La oportunidad no hubiera sido mejor para que Noelia descargara sus pesares.  Sin embargo, mi querido roomie le sugirió otro punto de vista.  En lugar de sentirse decepcionada por sus caóticos y demasiados padres, también podría sentirse querida, al punto de que no uno, ni dos, sino tres padres estaban dispuestos a hacer cualquier cosa por ella, incluso disfrazarse de árboles.  Cuando Fernando regresó, finalmente Noelia volvió a sonreírle, así como más tarde les volvería a sonreír a Laura y a Scott.

Próximo posteo: sábado 24 de mayo

13 Responses to '14. Bosque'

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  1. Bender said,

    on Mayo 17th, 2008 at 21:24

    Bolu… me hiciste emocionar… es que tocaste un instinto paternal que lo tengo muy presente en mis sentimientos y muchas veces siento que siendo gay será complicado sacear.
    Me encantó que mataras a la directora, creo que escribiste el sueño del pibe de cualquier escolar: ver ante sus propios ojos la muerte de la directora que NADIE quiere! El toque bizarro del contexto del velorio me hizo cagar de risa… La verdad que en esta entrega te pusiste las pilas.
    Che, un comentario constructivo: si en algun momento estas falto de ideas, podrías apelar a un flash-back a tu adolecencia de puto de pueblo o aglo así, que a las mariquitas del interior (como yo) nos encantan!
    Gracias y nos estamos leyendo..!

  2. VILLADIEGO said,

    on Mayo 17th, 2008 at 21:30

    Que buen trabajo el de esta entrega.. Es sorprendente la conexión que has logrado entre nosotros con cada uno de los personajes de la trama.. La historia ya refleja una tremenda madurez experimental. Felicidades.. Un abrazo..

  3. Jos said,

    on Mayo 18th, 2008 at 1:37

    Lovely, demasiado tierno Scott.. :)
    iwal me dejaste con ganas d saber q paso con Nacho :(
    jejej
    exitos Lean..
    cuidate

  4. Leandro said,

    on Mayo 18th, 2008 at 11:17

    Qué los parió! Les gusta leer textos largos! Bueno, la demanda me halaga e inentaré cumplir. A mí también me gustó este capítulo que lo tenía hace mucho tiempo en la cabeza pero no me decidía a desarrollar. Muchas gracias a los 3, y a no desesperar que ya retomamos con Nacho, of course.

  5. Colkets said,

    on Mayo 19th, 2008 at 16:37

    Lea!!!!me encantó, pero me hiciste llorar, me descubrió el jefe de logística y tuve que inventar un drama familiar de la galera para que no me descubrieran que estaba leyéndote en horario laboral!!!!! Me encantó Gabriel, en este capítulo canta la justa, muy bien!!!!

  6. Campe said,

    on Mayo 19th, 2008 at 17:13

    Genial capitulo!

    Totalmente de acuerdo con Bender. Ser gay en un pueblito es re condenatorio. A un amigo le pasa algo asi, no a mi, pero entiendo la idiosincracia pajuerana.

    El dia que sea madre, QUIERO SER COMO SCOTT!!!

    Besotes Lean, si esto fuera un libro, no me atreveria a apagar la luz!

  7. Rafael said,

    on Mayo 19th, 2008 at 20:38

    Gracias Lean:::::: super comico, me he imaginado la historia de punta a punta, y quien no a tenido una Petrucci en la vida escolar!!!!

  8. Leandro said,

    on Mayo 20th, 2008 at 7:27

    Scott es un tierno, definitivamente. Lamento las lágrimas en lugares y situaciones inoportunos. A mí también me parece muy buena la idea de Bender, el flashback a una adolescencia pueblerina; veremos qué nos sale. Puede que la Petrucci haya muerto, pero no sé si se resignará a abandonar esta novela…
    Gracias, Colkets, Campe y Rafael!!!

  9. CCC said,

    on Mayo 20th, 2008 at 14:08

    Lean: Ya te lo comenté en forma privada así que ahora las hago públicas.
    —Recomendaciones para Futuros Post Part I—–
    (en mi humilde opinion, te paso algunas ideas).
    -Esto cada dia es mas gay (para los que no te conozcan, tal vez los sorprenda, el resto se pregutna sí es algo positivo o no).
    -Pone alguna chica de vez en cuando (a lo sumo sacala de la TV).
    -Ya que son todos gays, aunque sea conta algo de lesbianas ( MUY RECOMENDABLE).
    -Podrias participar de algún concurso de baile gay o bien fiesta negra (y habilitar un 0600 para elegir quien se queda o se va de alguno de tus personajes).
    Saludos e invitaciones al resto a que aporte ideas.

  10. Javier said,

    on Mayo 20th, 2008 at 17:13

    Te pasaste! Cada dia tiene mas y mas gancho la historia. Los personajes estan creciendo en muchos aspectos y se hacen cada vez menos estereotipados y mas cotideanos. Me encanta que Gabriel abandonara por dos minutos su rol de loca extrema para mostrarse mas sensible en especial con alguien que despierta tanta ternura como Noelia….
    Y si nene! Queremos mas de Nacho y dejame decirte que yo en particular me quedo deseando cada vez mas y mas. Un abrazo…
    No se olviden de Natalio! jajaja!

  11. Leandro said,

    on Mayo 20th, 2008 at 20:08

    Bienvenido el punto de vista chongo, CCC; veremos qué se puede hacer con tus sugerencias, jajaj.
    Javier, muchas gracias por tu comment; te merecés un poco más de Nacho, jaja.

  12. Vivi said,

    on Mayo 21st, 2008 at 10:35

    Lean:
    Para ser sincera, hay varios capítulos que aún no pude leer, pero por recomendación de Marce, éste, no lo dejé pasar.
    Me encantó!!! pude verlo todo, cada cosa con su color, cada cara con su expresión.
    Hasta pude ver a la “pedorra” directora mientras la velaban en la escuela. !!!!
    MUCHAS GRACIAS LEAN, prometo de a poco, ir leyendo lo pendiente.

  13. Leandro said,

    on Mayo 21st, 2008 at 20:10

    Gracias, Vivi. Me alegro de que lo hayas disfrutado. ¡Un beso!

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