Bola de Espejos


18. Sueño de una noche de hospital

Posted in Español, General by admin on the Junio 28th, 2008

Por Leandro Fogliatti

byunews.byu.eduParece que ese había sido siempre su sueño.  El escenario del teatro, despejado, y una gran escalera que desde el fondo invadía toda la superficie; y en la cima, él, vestido como Aída, pero bajando escalón por escalón al son de Carmina Burana, que es como más intimidante.  La cuestión es que Gabriel estaba ahí, a punto de terminar de bajar la escalera, haciendo fru-fru con las telas doradas que el sueño le había provisto, cuando un tomate podrido impactó en su pelvis y se las manchó.  ¡Qué tupé!  ¿De dónde había llovido ese insulto, que le había impuesto una mancha de menstruación?  Levantó la vista y en la inmensidad de la sala vacía distinguió a Rodrigo, con una canasta de verduras corruptas.  Algo le estaba gritando, gesticulando exageradamente, pero mi roomie no lograba comprender el mensaje.  En cambio, continuaba recibiendo plantas de lechuga, pepinos, zanahorias, e incluso cebollas, que el ex – repositor, ahora danzarín, le arrojaba sin piedad.

Gabi abrió los ojos.  Estaba agitado y sudoroso.  Se encontraba de pie, en el medio de una sala de espera vacía.  Alguien sostenía su mano.  Era Malena.  “¿Qué hacés acá?”, preguntó Gabriel, aturdido.  “Yo también estoy enferma”, respondió Malena con una sonrisa.  Cuando reaccionó de su sorpresa, Gabi quiso desprenderse de su mano, que parecía apretar la suya como una esposa filosa.  “¡Soltame!”, le gritó.  Sin embargo, Malena le aseguró que si lo hacía él se caería, y le pidió que le permitiera guiarlo de regreso a su habitación.  Y así, mientras los primeros rayos de sol asomaban por los ventanales, Malena y Gabriel atravesaron de la mano ese pasillo.  Ella le contó que tenía cáncer, pero que no estaba internada actualmente.  Sólo tenía que venir un par de días por semana, por la quimio.  Tras una pausa, durante la cual sólo sus pasos dialogaron, Gabriel permitió fluir sus intereses: “¿Él viene con vos?”.  Malena fue sincera: “A veces”.  Y avanzando un poco más, en su camino y en su corazón, Gabriel se animó a formular la pregunta definitiva: “¿Él es feliz?”.  Y Malena se la respondió: “A veces”; luego abrió la puerta de la habitación de Gabriel.  “Llegamos”, anunció.

Gabi abrió los ojos y nos vio a Fernando y a mí, que lo habíamos ido a buscar.  Esa mañana le darían el alta médico.  Por suerte, no había sufrido daños internos y sólo había estado internado un par de días.  Cuando salimos de la habitación, Gabi miró a un lado y al otro.  No podía explicarnos si lo había soñado o no, pero nos aseguraba que Malena visitaba ese hospital.  Nosotros lo tomamos como estrés post-traumático y optamos por proceder como solíamos acostumbrar con Gabriel: le dijimos que sí.

www.sexandthecitymovie.comAl día siguiente, los tres teníamos una importante cita con cuatro mujeres.  Efectivamente, y no se trata de ningún error argumental: Fernando, Gabriel y yo asistimos al estreno de Sex & the City, la película.  Desde hace años nos venimos dando sobredosis de la serie y no había nada que impidiera que ese jueves estuviéramos allí.  Cuando salimos del cine, y mientras compartíamos un par de hamburguesas, nos dimos cuenta de que desde que vimos el primer capítulo de la serie, en el año 1998, habían pasado exactamente 10 años.  Tal como las chicas, también nuestra amistad tenía su historia.  Era mucho tiempo y habían pasado muchas cosas.  Y uno no siempre se toma el debido momento para recordarlo, para valorarlo.

Cuando al día siguiente regresé a casa, luego de un par de aburridas reuniones en la editorial de Paula, me encontré con todo revuelto.  Resulta que Gabi había decidido buscar algo que todavía no encontraba y mantenía en absoluto secreto.  Había encontrado, sin embargo, algo que definitivamente yo hubiera esperado que no encontrara: el pañuelo de Nacho.  “¿Lo querés guardar?”, me preguntó.  “Dámelo -le dije muy seguro de mí mismo- Lo voy a tirar”.  Pero cuando lo agarré, cuando volví a sentir su olor, no pude evitar rememorar las sensaciones de mi último cumpleaños.  Lo odié más que nunca.  ¿Cómo podía ser que me hubiera roto una ilusión tan perfecta!  El portero eléctrico sonó.  Era Diego, que me pasaba a buscar para ir a cenar.  “¿Vas a estar bien, solo?”, le pregunté a Gabi.  “Voy a estar bien”, me respondió.

www.mundotenedores.clLa cena con Diego transcurrió plácida y distendida hasta los postres.  En ese imperdonable momento, justo antes de que mi cuchara se hundiera en una mouse de chocolate blanco, Diego ensayó un análisis de nuestra relación.  Ok, era la mouse o nosotros; las dos cosas yo no podía procesar.  Así que opté por dejar a un lado mi cuchara.  Diego me confesó que estaba muy feliz conmigo, pero que, al mismo tiempo, tenía miedo de que yo no sintiera lo mismo.  Y, sin presiones, me invitó a evaluar si yo estaba dispuesto a seguir adelante.  Yo admiré su honestidad.  De hecho empecé a tomar conciencia de que lo admiraba.  Pero, al mismo tiempo, veía cómo la mouse se derretía y perdía su encanto.  Una cosa sumada a la otra provocaron mi respuesta.  Le sonreí y le dije que sí.  Pero, luego, cuando Diego se retiró un momento al baño, recordé lo que llevaba en mi bolsillo.  Ese pañuelo, como un fantasma del pasado cercano, me cuestionaba mi respuesta, la que tal vez había sido apresurada y, por lo tanto, injusta.

Muy temprano, de mañana, Gabriel regresó al hospital, no porque lo necesitara, sino porque tenía que ver con sus propios ojos a sus fantasmas.  Averiguó dónde estaba la sala de quimioterapia y, hasta donde lo dejaron pasar, permaneció y esperó.  No habían transcurrido veinte minutos cuando Malena llegó.  Estaba sola.  Se miraron.  “¿Qué hacés acá?”, preguntó ella.  “Vine a pedirte perdón”, respondió Gabi, y le extendió un paquete.  Malena lo tomó y lo desenvolvió.  Era una peluca.  Malena sonrió emocionada.  “Gracias”, le dijo, tomando su mano.

14 Responses to '18. Sueño de una noche de hospital'

Subscribe to comments with RSS or TrackBack to '18. Sueño de una noche de hospital'.

  1. Bender said,

    on Junio 28th, 2008 at 23:40

    Guau… Me parece muy noble lo que hizo Gabi, yo soy alguien que le cuesta reconocer errores, pero una vez que lo hace tengo que pedir perdon si o si…

    Che Lean, necesito hacerte una consulta extra-boladeespejos, es sobre info de alguna editorial. Si te ponés en contacto conmigo atravéz de mi mail te explico bien. Desde ya, muchas gracias y lindo posteo, aunque medio cortito, asi que espero que publiques rapido…

  2. Javier said,

    on Junio 30th, 2008 at 8:46

    Dicen que lo bueno viene en envase pequeño… y este pequeño post lo demuestra. Se te extrañó.

  3. VILLADIEGO said,

    on Julio 2nd, 2008 at 20:46

    ME ENCANTO LA REFERENCIA A SEXANDTHECITY.. DE HECHO SIEMPRE HE VISTO ALGO DE REFLEJO DE LA HISTORIA DE LEANDRO CON LA CARRIE… UNA DOSIS COMPLETA DE REFLEXION Y NOBLEZA TRAE CONSIGO ESTA NUEVA ENTREGA DE LA HISTORIA..

    COMO SIEMPRE FELICIDADES..

    UN ABRAZO…

  4. Gary said,

    on Julio 20th, 2008 at 12:36

    We miss you! I miss you!!! para cuando un nuevo post?! ya me hace falta mi dosis de “bola de espejos” !!

  5. Rafael said,

    on Julio 23rd, 2008 at 16:19

    Grande Lean, muy bueno el gesto de Gabi, espero que haya una decision entre Diago y Nacho, aunque es algo dificil. Esperamos ansiosos tu proximo puesteo
    (perdon por la falta de acentos)
    Rafa

  6. Jos said,

    on Julio 29th, 2008 at 23:21

    Lean.. dalee.. hace mucho q no posteas!!
    necesitamos seguir leyendo
    muy bueno este post
    como siempre
    abrazo y exitos
    adioz
    -*

  7. Gaby (si, el mismo) said,

    on Agosto 2nd, 2008 at 3:37

    Bueno, hola Lean y hola a todos, que veo se ha hecho un club de fans…

    Auqnue suene ironico, soy Gaby, el mismo que protagoniza la historia… O al menos soy el que inspira a Lean.

    Y quiero decir algo, mi plena confianza en él ha hecho que jamas tuviera que leer un post antes de su publicación, porque no lo necesita, y Lean es de esas personas que conoces una vez en la vida, y sabes que ese tipo te es fiel. Es el amigo que todos quieren tener, y que agradezco a la vida que lo puso en mi camino.

    Y quiero decir que hacia mucho, (desde los primeros capitulos) que no leia la historia. Y me puse al dia en dos noches de insomnio, donde me reconoci en cada capitulo (no vale, me estudiaste, y sabes cada una de mis respuestas). Salvando que no trabajo en el Colon, ni soy costurera, soy asi de histerica. Mori con lo de La Tigresa del Oriente, con Vero como patovica (si alguno conoce a Vero, va a darse cuenta que da para ese papel) y con cada cosa. Si el chonguito Rodri, fuera delivery en el kiosco de la vuelta de mi casa, diria que estas relatando la historia de mi vida.

    Me reí mucho, y me hiciste llorar (si, creeme que lloro). Y que la vida va teniendo estas cosas, y que estoy mas que orgulloso de esta novela. Y que prometo, que cuando decidas darle un final (que veo los lectores no quieren) la vamos a publicar. No se como, no se donde, pero lo vamos a hacer. Es mas que merecido.

    Y voy a hacer este comentario: en esta novela no vale ese cartel de “cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia”, porque los personajes SON REALES. Yo los conozco!!!! Y cada situacion ha sido igual. Hasta Lean en el gimnasio es veridico…

    A todos, muchas gracias por ser fieles a cada capitulo. A vos, Lean, quiero decirte lo que te dije en privado: Sos admirable. Gracias de verdad. Me sorprendes cada dia.

  8. Charly said,

    on Agosto 3rd, 2008 at 14:32

    buenas… cada tanto me doy una vuelta por tu blog… es muy interesante. en especial esta historia. felicidades.

  9. Javier said,

    on Septiembre 2nd, 2008 at 17:01

    Tus lectores te seguimos esperando, fieles como siempre. We miss u…

  10. jos said,

    on Septiembre 21st, 2008 at 22:54

    Leannn.. siempre me paso a ver si hay algo nuevo.. espero q estes bien.. y q postees algo pronto. Abrazos

  11. enkilcl said,

    on Septiembre 22nd, 2008 at 15:41

    Hola!
    ya va tiempo sin post!!
    qué sucedió?

  12. Koala Total said,

    on Octubre 10th, 2008 at 1:19

    Leandro, adhiero a lo que dice Gabi, tu amigo, al que no conozco. Tuvimos pocas charlas en Rosario, en el congreso de ONGs, y pareces muy buena persona y comprometido con tu laburo, con lo social.
    Y al igual que el resto, seguimos esperando un nuevo capitulo que ya pasaron mas que un par de meses desde tu ultima publicacion.
    Saludos,
    K

  13. javier said,

    on Noviembre 6th, 2008 at 18:06

    Lean… la espera continua…

  14. Campe said,

    on Noviembre 7th, 2008 at 15:47

    Aca Campe, apoyando la moción de Javier.

    Esperamos atentamente!

Leave a Reply