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Día del Activismo por la Diversidad Sexual en Buenos Aires

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Diferentes representantes de organizaciones locales comparten en esta nota cuál es el significado de su tarea, hoy, luego de la aprobación de las leyes de la igualdad, y cuáles son los próximos desafíos del activismo argentino.

El “Día del Activismo por la Diversidad Sexual” es un homenaje a Carlos Jáuregui, primer presidente de la Comunidad Homosexual Argentina (CHA).
El “Día del Activismo por la Diversidad Sexual” es un homenaje a Carlos Jáuregui, primer presidente de la Comunidad Homosexual Argentina (CHA).

 

(SentidoG)

Este martes se conmemora en la ciudad de Buenos Aires el “Día del Activismo por la Diversidad Sexual”, en homenaje al activista Carlos Jáuregui, fallecido el 20 de agosto de 1996. La fecha fue aprobada por la Legislatura porteña en noviembre del año pasado, a partir de un proyecto de ley presentado por la Comunidad Homosexual Argentina (CHA) y por la diputada Gabriela Alegre.

Desde SentidoG consultamos a representantes de diferentes organizaciones LGBTI, para saber cómo viven hoy su tarea, luego de la aprobación de leyes tan importantes como la del Matrimonio Igualitario o la de Identidad de Género. No importa su edad, su experiencia o el colectivo que representan; todxs coinciden en destacar que, más allá de los logros obtenidos, la esencia del activismo no ha cambiado.

César Cigliutti, presidente de la Comunidad Homosexual Argentina (CHA), expresa: “Soy activista desde hace 29 años. Agradezco cada uno de los días y años de trabajo, y especialmente la cantidad de activistas que le pusieron el alma y el cuerpo a nuestra lucha, más en los primeros tiempos, cuando eran indispensables las convicciones, la valentía, el desafío y también fue necesario que nos formemos como organización y como militantes. Tuvimos épocas muy difíciles y cada una de las conquistas que conseguimos fueron y son titánicas, por el trabajo, la constancia y las dificultades. Que el ‘Día del Activismo por la Diversidad Sexual’, en la ciudad de Buenos Aires, sea una conmemoración a Carlos Jáuregui (el primer presidente de la CHA) es un reconocimiento a la persona que le dio su identidad a nuestra lucha y que es el principal referente que tenemos todos/as. Hoy ser activista tiene más facilidad y también ventajas, gracias al trabajo de miles de personas que desde el Frente de Liberación Homosexual (FLH), hace 46 años, en Argentina fundaron un movimiento GLTTBI ilustre y revolucionario, y ese es el camino que seguimos”.

Por su parte, Esteban Paulón, presidente de la Federación Argentina de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Trans (FALGBT), sostiene: “Sin dudas las leyes de igualdad han sido pasos enormes en materia de inclusión de nuestro colectivo y han replanteado el escenario en el cual desempeñamos nuestro activismo. Sin embargo, la esencia no ha cambiado: ser activista sigue siendo luchar contra las barreras que existen para que lesbianas, gays, bisexuales y trans podamos vivir vidas libres de violencia, con igualdad de derechos e igualdad de oportunidades y trato en la vida cotidiana. A eso sumamos una responsabilidad y compromiso global, potenciado por el lugar que nuestro país ocupa hoy en el concierto de las naciones en torno a este tema. El mundo mira con atención a Argentina y al activismo argentino, y eso suma un compromiso adicional del cual nos tenemos que hacer cargo, y lo hacemos con total pasión y alegría”.

Marcela Romero, presidenta de la Asociación de Travestis, Transexuales y Transgéneros de Argentina (ATTTA) y secretaria general de la FALGBT, sintetiza: “Ser activista es poder realizar cambios para mejorar la calidad de vida de la población por la cual luchás”. Y destaca: “Todas las personas trans somos activistas, porque desde nuestra niñez tenemos que enfrentar la discriminación por nuestra identidad de género”.

Andrés Pabón Koch, coordinador del Grupo de Jóvenes de la CHA, afirma: “Creemos que no es necesario hablar de nuevos activismos, porque el activismo que debemos hacer hoy es el mismo que ha realizado la CHA en sus 29 años de trabajo: defender nuestros derechos, denunciar los abusos de particulares y el Estado, visibilizar todas las identidades y expresiones de género y exigir una educación, trabajo y salud inclusivos”.

 

¿Cuáles son los grandes pendientes del activismo argentino?

Acerca de los desafíos que el activismo local tiene por delante, César Cigliutti (CHA), enumera: “Lo que queda en lo legal es la modificación de la Ley Antidiscriminatoria, la Ley de Sangre, los códigos de faltas y contravencionales que tienen esas figuras ‘abiertas’ que permiten que la policía siga persiguiéndonos, los contenidos de la Ley de Educación Sexual Integral, y que la Ley de Identidad de Género sea implementada en toda su dimensión, en todo el país. Pero hay algo que conquistamos, que es esencial y fundante: el sentir orgullo por nuestra identidad. Es un sentimiento que hay que proteger y conservarlo siempre”.

Para Esteban Paulón (FALGBT), un tema pendiente del activismo argentino es “el acceso efectivo a la atención integral de la salud para el colectivo trans y la inclusión laboral y educativa. A pesar de la ley de identidad de género, está costando mucho romper ese techo existente, basado en los prejuicios y en la falta de decisión política de diversos sectores”. Paulón también se refirió al “acoso escolar y hostigamiento hacia el colectivo LGBT, un tema pendiente cuyo avance también depende de derribar mitos y prejuicios muy arraigados, sobre todo en los sitios más alejados de las grandes ciudades”, y destacó la necesidad de “una nueva ley de penalización de actos discriminatorios, que a la luz del avance en materia legal y social, requiere una urgente actualización y aplicación en todo el país”.

Por su parte, Andrés Pabón Koch (Jóvenes de la CHA) señala que “es imprescindible que las leyes se traduzcan en realidades cotidianas para todos y todas. Las expresiones de género y orientaciones sexuales deben estar garantizadas en la familia, en los sistemas educativo y de salud, y en el acceso y clima laboral. Todo esto será posible solo apostándole a una educación inclusiva, por eso hemos desarrollado la campaña ‘Más Inclusión/Sin Bullying’, que busca visibilizar nuestras formas de amar, nuestras identidades de género y nuestras orientaciones sexuales al interior de la escuela, uno de los ámbitos tradicionalmente más coercitivos para nuestra comunidad”.

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