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Uruguay: buscan regular las cirugías de reasignación de sexo

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Fuente: Entorno Inteligente

Buscan en Uruguay que las cirugías de reasignación de sexo se lleven a cabo en otros centros de salud, además del Hospital de Clínicas.
Buscan en Uruguay que las cirugías de reasignación de sexo se lleven a cabo en otros centros de salud, además del Hospital de Clínicas.

En 1991, se realizó la primera de las 15 operaciones de reasignación o readecuación de sexo en el Hospital de Clínicas de Montevideo, institución que analizará si continúa adelante con esta práctica.

En tanto, en el Ministerio de Salud Pública (MSP) estudian la posibilidad de que este servicio se brinde en otros centros de salud, pero no tienen plazos para esto y prevén como primer paso que la hormonización integre las prestaciones del sistema de salud.

Desde las organizaciones LGTB se sostiene y cuestiona que es muy extenso el proceso desde que alguien pide esta operación y la misma se concreta, por lo que muchas personas interesadas desisten.

Víctor Tonto, director del Hospital de Clínicas, dijo a El País que esa institución retomó la realización de operaciones de reasignación de sexo −que había suspendido en 2012− y que se coordinarán las de cuatro personas que están en lista de espera.

Pero luego, el hospital se tomará su tiempo para definir si continuar con estas prácticas. «No tenemos claro cómo seguir en la clínica de género debido a los cambios en las políticas, con diferentes posturas académicas que se revisan a nivel mundial. Se reverá el tema de la reasignación de sexo, pero los casos de los evaluados tratamos de resolverlos», afirmó.

Tonto recordó que hay prótesis cuyo costo ronda los US$ 20 mil y que el Clínicas depende de sus recursos, que son parte del presupuesto de la Universidad de la República. «A veces se nos hace muy difícil afrontarlo» dijo.

Expresó que esto «no quiere decir que para las personas que se quieren operar no sea el principal problema a resolver. Pero dependemos de fondos crediticios del hospital, que nos restringe muchísimo en algo que creemos se debe hacer no como prestación de salud sino como un tema de enseñanza y de investigación», agregó.

«No soy especialista en el tema, pero debo tener en cuanta que existe un programa con sostén académico y científico que se puede llevar adelante con determinada medida y cuota», dijo Tonto. Añadió que esto se discutió el año pasado y tendrá que revisarse este 2014.

En ese sentido, dijo que a las personas que sienten una contradicción entre su identidad sexual o identidad de género y el sexo biológico de su anatomía se le diagnosticaba disforia de género, la que es considerada una patología psiquiátrica.

«Había intervención de los médicos, del aparato de salud. Pero ahora hay una reivindicación de los movimientos LGTB de que se reconozca que esto es una opción, no una patología y entonces no intervendríamos», dijo Tonto.

«La remodelación parcial de su cuerpo seria opción de cada uno. Nosotros teníamos un proceso en que el paciente era evaluado por psicólogos, psiquiatras y asistentes sociales.

Se definían como casos de mujeres encerradas en cuerpos de hombres y ahora hay quienes sostienen que no es tan así. Los urólogos y cirujanos no operan si no hay diagnostico psiquiátrico previo«, explicó. «Es un momento de contradicción en el tema y no se sabe cual va a ser la síntesis», acotó el director del Clínicas, el único que hace esta operación en el país.

 

Sin plazo

«En el MSP estamos analizando las modalidades que pudieran haber para retomar esa prestación de alguna manera», dijo Susana Cabrera, directora del programa de VIH−Sida.

Agregó que el tema está en manos del subsecretario del ministerio, Leonel Briozzo, y del Programa de Salud Sexual y Reproductiva, quienes «ven cómo se puede avanzar en que esa prestación no se pierda por el cierre de la policlínica del Clínicas». Fueron planteadas varias posibilidades «pero no se tomaron decisiones, expresó Cabrera a El País.

La jerarca informó que hubo reuniones con endocrinólogos y talleres de trabajo con otros especialistas médicos en base a propuestas de la Organización Panamericana de la Salud sobre la atención a personas trans.

Según Cabrera, «probablemente lo primero seria abordar el tema de la hormonización«, lo que no esta incluido como prestación. «Seria el primer paso, sobre todo para un cambio fisonómico y fenotípico al que quieren aspirar las personas trans».

Un tema a definir es «de donde van a salir los fondos«, sostuvo, pero agregó que en el MSP están convencidos «que tenemos que dar los primeros pasos en este camino, porque es un tema de derechos».

 

Analizan hacer denuncias por omisión de asistencia

Desde organizaciones del movimiento LGTB se reclama que la realización de operaciones de reasignación o readecuación de sexo continúen realizándose en Uruguay y no solo en el Hospital de Clínicas, sino en otros centros de salud del país.

Analizan presentar reclamos a nivel nacional e internacional. La Unión Trans del Uruguay ha realizado una denuncia por omisión de asistencia y el colectivo Ovejas Negras una demanda ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la OEA, en Washington.

Collete Richard, dirigente de la Unión Trans del Uruguay, dijo que la policlínica de reasignación de sexo del Clínicas «por mas que estuviese abierta de hecho no funcionaba, o no tenían presupuesto y ni llegaban prótesis».

«La gente iba a atenderse con los profesionales, a veces no iban cuando incluso algunas personas venían desde el interior en largos viajes», agregó.

Richard dijo desconocer si el Clínicas retomará la realización de operaciones. «Si lo hacen, por lo menos deberían cumplir con lo que tenían prometido, me parecería sería digno de su parte. Pensamos seriamente en una denuncia por omisión de asistencia, porque es como que estuvieras haciendo un tratamiento de cáncer y te dijeran que lo cortan», afirmó.

«Queremos ese servicio, que sea eficiente en el Clínicas y que se extienda en por lo menos tres o cuartas partes estratégicas del interior», añadió.

Diego Sempol, integrante de Ovejas Negras, dijo que esa organización LGTB trabajó con la dirección del Clínicas en un nuevo protocolo de atención que redujera de siete a dos años el tiempo de respuesta a cada postulante de si será o no operado. «Hubo acuerdo pero no se aplicó y se desmanteló el servicio. Es una omisión de salud de las personas trans», por lo que esta organización analiza presentar una demanda ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos «para plantear el cierre de este servicio». «Mucha gente que iba a este servicio desistía y a veces iba a países como Chile y Ecuador para operarse, en busca plazos acordes a sus necesidades», dijo Sempol.

 

El equipo médico y la cirugía

Para definir estas operaciones en el Clínicas trabajan psicólogos, psiquiatras, asistentes sociales, urólogos, cirujanos y endrocrinólogos.

En los casos de personas con genitales masculinos se realiza una genitoplastia desmasculinizante, que consiste en la extirpación de la gónada, pene, testículos y uretra. Luego se realiza una genitoplastia feminizante, que incluye creación de vulva y vagina. Se realiza en una intervención de entre cuatro y seis horas.

En los casos de personas con genitales femeninos, la reasignación es más compleja y puede llevar más de cuatro operaciones. Una etapa de genitoplastia desfeminizante que implica la extracción de ovarios, trompas de falopio, mamas y cierre del útero. Luego la reconstrucción de genitales masculinos llamada genitoplastia masculinizante.

Todos los casos incluyen tratamientos hormonales sustitutivos, con el fin de adecuar los llamados «caracteres sexuales secundarios«.

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