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Entrevista a Rodrigo Guerrero, director de «El Tercero»

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Por Esteban Rico (SentidoG)

El Tercero, de Rodrigo Guerrero puede verse en ESPACIO INCAA GAUMONT y en BAMA CINE ARTE durante esta semana.
«El Tercero», de Rodrigo Guerrero puede verse en ESPACIO INCAA GAUMONT y en BAMA CINE ARTE durante esta semana.

El Tercero es el segundo largometraje del cineasta cordobés Rodrigo Guerrero. La película se estrenó en el mes de abril en la 16° edición del festival BAFICI y formó parte de la 6ª edición de Festival Internacional de Diversidad Sexual y Género Libercine, donde Guerrero se llevó el galardón al Mejor Director en la Competencia Argentina de Largometrajes.

El filme, protagonizado por Carlos Echevarría, Nicolás Armengol y Emiliano Dionisi, cuenta la pequeña historia de una pareja de hombres que inicia un chat con un joven a quien terminan invitando a su departamento para compartir una cama de tres. La historia, como su nombre lo indica, está enfocada desde el punto de vista del personaje interpretado por Dionisi, quien se une a esta pareja para cumplir su fantasía y abrir la puerta a un vínculo diferente.

Este jueves 3 de julio finalmente llegó el estreno comercial de la película en Buenos Aires, donde puede verse en el Espacio INCAA Gaumont y en BAMA Cine Arte.

SentidoG tuvo la chance de sentarse a dialogar con Rodrigo Guerrero acerca de todos los detalles de su película, de la recepción que ha tenido del público y de los cambios sociales en nuestro país desde la aprobación de la Ley de Matrimonio Igualitario.

¿Como nació la idea de hacer El Tercero?

Después de hacer mi primera película, El invierno de los raros, empecé a cuestionarme acerca de qué quería hablar. Tenía la necesidad de hacer algo más consciente, algo sobre lo que pudiera operar mucho más claramente en términos de sentido y en términos formales en el uso del lenguaje. Hacía un tiempo que venía analizando muchas cuestiones en relación a la sexualidad en general y a aspectos del comportamiento en ese sentido. Revisando un poco mis experiencias personales, surgió la idea de plantear la película en torno a esta situación que es la de una pareja que suma a un tercero.

¿Qué tiene de diferente tu película de las otras que se han hecho acerca de este tema?

En realidad, la diferencia es que el punto de vista de la historia es el del tercero, que conoce a una pareja por internet y se anima a ir a su casa y se ve alterado en el buen sentido frente a la posibilidad de sentirse afectuosamente vinculado a estas dos personas. Eso era lo que a mí me interesaba, más allá de hablar también de esta cuestión virtual y lo que pasa en el encuentro presencial cuando tenemos que poner el cuerpo y hay cosas que ya no se pueden mentir o caretear.

¿Cómo fue el armado de la película una vez que empezaste a trabajar en ella?

Planteé el desarrollo de la situación en bloques y se armó una especie de tratamiento. Algunas escenas eran más dialogadas que otras, pero el proceso siempre fue muy abierto y los chicos improvisaron bastante en toda la dinámica del rodaje. Estaba claro desde el principio que iba a ser un desafío con mucho peso en lo actoral, ya que es una película simple donde no hay un gran conflicto, pero que tiene otros desafíos. Sabíamos que iba a tener un momento sexual intenso también. Desde la producción, la idea siempre fue hacerla independientemente de que tuviéramos o no el apoyo del INCAA, que finalmente tuvimos. Porque eran tres actores, pocas locaciones, pocos días de rodaje y un equipo técnico muy reducido.

¿Cómo llegaste a los actores? ¿Tenías a alguno en mente cuando escribiste el guión o hiciste un casting?

Empecé haciendo castings en Córdoba y se me estaba complicando mucho, así que viajé a Buenos Aires y hablé con Patricio Funes, que es representante de actores. Yo quería que la pareja fuera más grande, más cerca de los 40 y que el chico estuviera más cerca de los 20, que hubiera una diferencia fuerte. Patricio empezó a armarme grupos de tríos y duetos posibles y así fue como aparecieron los tres, pero por separado. Ahí probé a Carlos y a Nico como pareja y funcionaron muy bien. Me pareció muy divertido lo que hacían y generaban un funcionamiento en escena muy efectivo. Emiliano apareció en un casting con otros dos chicos y me encantó.

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¿Cómo fue el proceso de filmación?

La película la filmamos en seis o siete días, fue muy intenso y en muy poco tiempo. Eso te lo posibilita el esquema formal que teníamos, sabíamos que eran tomas fijas, planos secuencias, pocas tomas. Tratamos lo más que pudimos de filmar las escenas cronológicamente, más que nada porque como los chicos todavía no se conocían, primero filmamos las escenas de los chats, después cuando llega el tercero al departamento de la pareja y así progresivamente. Se filmó todo en Córdoba en un departamento y en dos o tres locaciones en exteriores y nada más.

La escena de la cena está muy bien lograda, ¿cómo fue el armado?

Mucha gente me ha dicho lo mismo de esa escena. En realidad, nosotros sabíamos que la escena iba a estar planteada en dos partes; una primer parte que tenía que ver en términos de información con conocer a esa pareja y descubrir su historia y sus características. Y después, el contraplano del tercero, con una elipsis de por medio que tenía que ver con una sobremesa, donde el personaje de Emiliano se empieza a soltar y a desnudar un poco él sobre su historia. Ese era el esquema y sobre eso trabajamos con la libertad de que ellos pudieran improvisar y atender a lo que iba sucediendo y generándose de verdad, por eso no me interesaba que respetaran diálogos a rajatabla. Y ellos fueron encontrando su propio código de estar ahí en esa situación y eso es para mí lo que vuelve tan realista a esa escena, porque ellos están ahí de verdad y todo el tiempo están sucediendo cositas que tienen que ver con eso de que se están descubriendo y conociendo de verdad.

¿Cómo fue el armado de la escena de la cama de tres?

Yo creo que la escena de sexo fue la más pautada de todas. Yo había hecho un guión de lo que cada uno de ellos iba haciendo, en función de cómo yo me los imaginaba. Y a partir de ahí hicimos un ensayo coreográfico el mismo día antes de grabarla. Primero leímos la escena en un bar, después la pasamos en el set con ropa, en frío, mientras yo les iba remarcando los diferentes detalles de la escena. Se coreografió y después se hizo en tiempo real a dos cámaras y la grabamos dos veces. Algunas personas después de ver la película me comentaron que esperaban que esa escena fuese más fuerte, pero para mí el tono de la escena tenía que ser coherente con el resto de la película, yo no quería condicionar la mirada del público y menos en esa escena.

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¿Cómo ha sido la recepción del público en los lugares donde se proyectó la película?

A mí me sorprendió mucho que la recepción haya sido tan buena. El público se divierte bastante en toda la primer parte, lo cual genera un juego con el erotismo muy interesante, porque la gente llega a la escena de la cama después de haberlos conocido y de haber empatizado un poco con ellos, que era algo que a mí me interesaba. Yo quería que la escena de sexo sucediera ahí para que la gente justamente ya los quisiera y la pudiera percibir de otra manera. En los dos festivales tuvo muy buena repercusión. También viajamos al festival Inside Out de Toronto y al ser un tópico tan universal, también hubo mucha identificación por parte de la gente. En general, las lecturas que suscita la película están bastante alineadas.

¿Cuáles son tus expectativas en pos del estreno de la película?

No tengo muchas expectativas definidas. Obviamente nos gustaría que la película la vea la mayor cantidad de gente posible, que guste, que se hable. En lo personal, me gustaría que promueva esos espacios de discusión o de reflexión. Y después, todo lo que pase ya es un agradecimiento a la vida o a las circunstancias en las que se dan las cosas y ya estamos felices por eso. También tenemos como objetivo estrenarla en varios lugares del país, como Rosario, Mendoza, Salta. Ayuda mucho el esquema de espacios del INCAA, pero por fuera de eso también nos gustaría empezar a moverla para que llegue al interior del país.

¿Te parece que los tríos y las parejas abiertas son representativos de las parejas gays en general?

Yo creo que es algo bastante frecuente en muchas parejas gays, no digo en todas, y que también es frecuente en parejas heterosexuales o de otro tipo. Lo que pasa es que hay un costado de prejuicio, ya que uno generalmente no anda por la vida diciendo si uno tiene una pareja abierta o no, eso queda para la intimidad. Nunca me interesó tener esa mirada absoluta, creo que son posibilidades y me parece que el lugar está en tratar de alumbrar esas posibilidades y no cerrarse. Quizás tiene que ver con cuestiones que son más heterosexistas dentro de la comunidad en este afán de ser aceptados o incluidos. Creo que tampoco se debe volver una norma heterosexual en el sentido de que todos tengan que casarse obligadamente. Me parece que está bueno que exista la posibilidad, porque brinda un marco legal importantísimo, pero me parece que no tiene que ser el parámetro para que otra persona te acepte o no. Es algo más complejo.

Con respecto al tema de la Ley de Matrimonio Igualitario, ¿notas que hay antes y después en nuestra sociedad?

Yo creo que hay una diferencia, me parece que hubo un cambio sustancial. Puntualmente, en relación al matrimonio igualitario, en algún punto simbólicamente es muy importante, porque si vos vas de la mano con tu pareja por la calle, por más que alguien te pueda mirar mal, creo que esta cuestión de que te ampare la ley genera algo que es diferente. Por eso me parece tan importante la acción como tal. Te da más seguridad, más libertad y de hecho es notable cómo la gente más joven lo vive de otra manera, a diferencia de cómo lo vivimos nosotros cuando éramos chicos. El contexto es totalmente diferente, a pesar de que siguen habiendo sectores muy represores o muy tradicionales. Y más con todo lo que tiene que ver con lo religioso. Pero me parece que en general, a nivel social, en Argentina por lo menos, hay una apertura más notable.

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Horarios y salas de proyección de El Tercero en Buenos Aires:

ESPACIO INCAA GAUMONT:
Desde el jueves 3 de julio (día de estreno) hasta el miércoles 9 de julio.
Horarios: Todos los días 12:30 / 18:45 / 21:50

BAMA CINE ARTE:
Desde el jueves 3 de julio (día de estreno) hasta el miércoles 9 de julio.
Horarios: Todos los días 12.40hs / 18.00hs –
Funciones adicionales viernes a las 22:10 y sábado a las 23:10

Para más información, ingresar a la página de Facebook de El Tercero.

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