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Teatro: Los hijos de Eva

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"Los hijos de Eva" de Diego Doello. Sábados a las 23:00 hs en el Auditorio Losada (Av Corrientes 1551).

Por Esteban Rico (SentidoG)

"Los hijos de Eva" de Diego Doello. Sábados a las 23:00 hs en el Auditorio Losada (Av Corrientes 1551).
«Los hijos de Eva» de Diego Doello. Sábados a las 23:00 hs en el Auditorio Losada (Av Corrientes 1551).

Diego Doello es psicólogo, dramaturgo y director teatral. Este año, repuso por tercera temporada su obra Los hijos de Eva, la historia de un grupo de internos en un psiquiátrico que toma como inspiración su trabajo en el Hospital Borda.

El conflicto de la narración se desata con la llegada de Jorge (Julián Outeda), un joven de una supuesta familia acomodada que niega su condición de «loco» y asegura haber sido encerrado por su padre contra su voluntad. Lo recibe Juan (Ulises Puiggrós), interno de larga data que le da la bienvenida y le explica las reglas de convivencia, junto a Arturo (Ezequiel Martinez), un extraño joven mudo con conductas regresivas. Dos nuevos pacientes se suman (Diego Schmukler, Santiago López) y terminan por colmar esa habitación, visitada regularmente por un enfermero (Emanuel García) y un doctor (Raúl Santoandré) que intentan manejar la descontrolada situación.

Los hijos de Eva cuenta con un elenco conformado por jóvenes y atractivos actores que exhiben sus trabajados cuerpos durante el transcurso de la función, algo que también puede apreciarse en la gráfica de la obra. Esto puede llegar a contrastar con lo que se explora en la dramaturgia: «la convivencia de cinco internos en una habitación (…) atravesando la vida apoyados en su pasión y sus ideales», según pueden leerse en el programa de mano.

SentidoG tuvo la chance de hablar con Diego Doello para que nos cuente acera de la inspiración de su obra, de la temática de salud mental en el teatro y de la elección de este particular elenco de actores.

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¿Cómo surgió la idea de la obra?

La obra surge de varios factores. Por un lado, de un caso clínico que me impactó como historial base y me hizo pensar en la importancia de la cultura y las vivencias para la estructuración de vida de una persona. Por otra parte, me inspiré en mis vivencias personales dentro del Hospital Borda y en la importancia que brindan los profesionales para establecer aquello que es tan simple pero tan importante para cualquier paciente, y que en salud denominamos «calidad de vida». Creo que surge de la necesidad individual de correr el velo a los prejuicios que viven los enfermos mentales.

¿Está basada en hechos y personajes reales?

No, el texto es una creación mía que fue tomando inspiración de distintos historiales clínicos que me permitieron ir moldeando cada personaje en la secuencia de las estructuras patológicas que me parecían importantes para cada uno. La construcción de los personajes por parte de los actores sí fue trabajada con pacientes reales, con el fin de que pudiesen acercarse a la enfermedad mental y que no terminasen realizando una copia cliché de la locura. Para esto fuimos trabajando los detalles que arrojan las distintas patologías y sus síntomas específicos. Fue de gran aporte toda la convivencia con internos para desarrollar la línea de acciones de cada personaje y la dinámica y formación de la personalidad que debían exponer los mismos.

¿Cómo armaste el elenco?

Esa es tal vez la parte mas compleja de cada espectáculo que armo, porque un elenco representa para mí una familia. En cada uno de los elencos que conformo intento replicar ese modelo, donde no miro el talento del actor o su formación, y menos aun la experiencia, sino que miro la calidad de persona. Mis obras necesitan de actores que puedan tener la apertura para asumir una responsabilidad vital con cada palabra o acción que realizan. Teniendo en cuenta que el respeto a las enfermedades mentales representa el ADN de Los hijos de Eva, muchos de ellos ya somos viejos amigos y nos conocemos mucho. Disfruto a gran escala de cada proyecto que encaramos juntos. Yo considero no tener elencos de actores, sino grandes y valiosos equipos de seres humanos. Ese es sin duda mi mayor éxito.

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¿Cuál ha sido la devolución del público después de las funciones?

La reacción del público me sorprende cada día. Esta es la tercera temporada de la obra y sigo volando en el espacio con lo que genera en el publico. Yo simplemente escribí una obra y quise contar una historia, y me encuentro con personas que me escriben, me consultan o se interesan por el enfermo mental, o mejor aun, por el Hospital Borda. Creo que cualquier persona que escribe no puede sentirse más feliz que cuando alguien se identifica con su texto, cuando el público puede sentirse atravesado o mínimamente le sugiere una proyección. Podría citar muchas devoluciones, pero prefiero guardarlas. No hay nada más lindo que un perfil bajo para disfrutar a lo grande de ese detalle.

¿Te parece que el púbico está preparado para ver historias relacionadas con la salud mental?

Nadie está preparado para convivir con la enfermedad mental. De ahí parte mi necesidad de contar esta historia. Tenemos todos la responsabilidad de generar un mundo mas tolerable, con menos prejuicios y brindar eso que comentaba anteriormente, la «calidad de vida». El sufrimiento nunca pide permiso, por lo tanto nunca estamos lo suficientemente preparados. Soy de la idea de estar incomodo en la comodidad. Por eso creo que cada texto que escribo tiene que tener un mensaje que construya o proporcione un mínimo mecanismo reflexivo. Lo peor que nos puede pasar en la vida es la muerte, y aun así, aunque represente una salida posible al dolor más radical, jamás estamos totalmente preparados, porque sabemos que algo perdemos o algo dejamos en ese pasaje.

¿Por qué razón elegiste todos actores muy atractivos físicamente que exponen tanto sus cuerpos durante la obra? ¿Fue una decisión estética o para captar cierto tipo de público?

La estética es algo que responde a las subjetividades. Desde mi óptica, lo fundamental es eliminar el prejuicio de que el enfermo mental es una pieza de museo o un atractivo de zoológico. No todos son deformados o con un deterioro físico a ordenes de ser un fenómeno. Busco acortar las distancias, y simplemente el elenco que elegí son personas normales, y responden a la necesidad de mostrar que cualquiera de nosotros puede padecer un trastorno o bien una enfermedad mental. Nunca sabemos cuando algo puede cortarse en nuestra cadena de significantes y llevarnos a la locura. Creo que eso de lo atractivo también se puede descubrir en enfermos, una atracción a sus capacidades, y así lograr una reinserción social. En este punto aun no hemos evolucionado mucho como sociedad y es tal vez el mensaje más fuerte de la obra. El publico cuando sale de la función comenta que vino a ver la obra con una idea y se va con otra. Eso es música para nuestros oídos como artistas. El cuerpo es nuestro instrumento de expresión mas puro y genuino y los locos también tienen cuerpo y así lo exponemos en la obra.

¿Qué proyectos tenés para el futuro?

En junio se reestrena mi obra Todo puede fallar con un elenco totalmente nuevo. Esta obra se estrenó el año pasado y también se llevará al cine pronto, ya que el texto fue elegido para la realización de una película. Estas dos son mis prioridades más importantes para estos próximos meses. Y en agosto vuelvo al escenario con una obra en la que estoy poniendo mucho de mi corazón para darle vida a ese guión. Me gusta mirar para adelante y creo que tener proyectos es como vivir en el cuerpo de un pájaro, que cuando vuela sólo puede mirar hacia adelante.

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Los hijos de Eva de Diego Doello
Dirección: Diego Doello
Elenco: Ulises Puiggrós, Julián Outeda, Ezequiel Martinez, Diego Schmukler, Santiago López, Emanuel García, Raúl Santoandré
Auditorio Losada (Av Corrientes 1551). Sábados 23:00 hs.
Para más información, ingresar la página de Facebook de la obra.

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