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Luis Novaresio: «Fue un error no haber hecho público que era gay»

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"Creo que fue un error de mi parte no haber hecho público que era gay. Cuando uno tiene cierto grado de notoriedad, tiene cierta responsabilidad social respecto de los hechos que son discriminados. Nuestro país sigue siendo homofóbico, discrimina a las personas gay, trans y demás", declaró el periodista Luis Novaresio quien desde principios de marzo está al frente del ciclo "Animales sueltos" en América TV.
«Creo que fue un error de mi parte no haber hecho público que era gay. Cuando uno tiene cierto grado de notoriedad, tiene cierta responsabilidad social respecto de los hechos que son discriminados. Nuestro país sigue siendo homofóbico», declaró el periodista Luis Novaresio quien desde principios de marzo está al frente del ciclo «Animales sueltos» en América TV.

Fuente: La Nación

Luego de tres años al frente de Debo decir, el programa con invitados variopintos que cerraba la noche de los domingos en América, Luis Novaresio fue tentado por el mismo canal con una propuesta superadora: conducir de lunes a viernes Animales sueltos, el ciclo de política y actualidad que durante 11 temporadas había llevado adelante Alejandro Fantino. Dijo que sí y desde el lunes 2 capitanea, desde las 23.30, un panel integrado por diversas personalidades del periodismo y la cultura. Para esto debió dejar su horario en la primera mañana de La Red y ocupar el siguiente, de 9 a 12, con su exitoso Novaresio 910 (por el que ganó en 2017 el premio Martín Fierro de Oro).

Pero esas no son las únicas novedades en torno al reconocido periodista rosarino que se instaló en 2010 en la ciudad de Buenos Aires para hacerse un lugar en los medios con proyección nacional. La noticia que más sorprende (en buena hora, claro) es la referida a su vida afectiva. «Siempre creí que la felicidad era un hecho privado. Hoy sé además que compartirla la hace más plena», escribió en septiembre del año pasado en su cuenta de Instagram, cuando decidió hacer pública su relación con el empresario inmobiliario Braulio Bauab. Hoy, a varios meses de su coming out, habla de su pareja y de las posibilidades de casarse y convertirse en padre.

-Se te percibe como una persona muy racional y mesurada. ¿Por qué te definís como un «periodista gorila»?

-Porque me parece que es el modo de desactivar el adjetivo y poner el foco en lo verdaderamente importante. Si yo digo que soy «gorila» ese tema ya no se discute más y nos tenemos que poner a discutir los otros temas, los que realmente cuentan y le interesan a la gente. Por ejemplo, cuando opino de la pobreza, alguien me podría decir: «Vos decís eso porque sos gorila». En cambio, si yo ya me autoadjudico ese mote, realmente nos tenemos que ocupar de discutir ese tema y no esquivarlo. En cambio, si yo digo que no soy «gorila», vamos a terminar discutiendo media hora acerca de si lo soy o no, que es lo menos importante.

-A mediados del año pasado decidiste salir públicamente del closet. ¿Por qué lo hiciste en ese momento y no antes? ¿Cuál fue el hecho decisivo que te inspiró a hacerlo? ¿Una cuestión de edad, la muerte de tu madre, la llegada del amor?

-Nada de eso. Yo tenía una posición de principios, de no creer que la orientación sexual debía ser una cuestión de debate público, mucho menos de, digamos, comunicación pública. No quiero usar la palabra confesión porque es horrible… A mí me parecía que era discriminatorio que la homosexualidad debiese ser contada cuando la heterosexualidad no lo era. Nunca lo decidí, no fue una decisión expresa. Los psicoanalizados dirían: «El inconsciente es mucho más sabio que el consciente». Fue una mera casualidad, yo estaba con Braulio una noche cenando, él me mostró una foto donde estábamos los dos y me dijo: «Mirá que linda foto para publicar, subila a las redes». Y yo respondí: «De ninguna manera voy a subir esa foto porque vamos a tener dos cámaras en la puerta de casa». Acto seguido me dijo una frase que me enamoró perdidamente: «Luis, tampoco sos tan famoso.». Y entonces la subió él, y efectivamente esto provocó una serie de comentarios en las redes y de notas en los portales. Entonces lo llamé a Juan Cruz Ávila y le pregunté: «¿Qué hago con esto?». Él me dijo algo muy sabio: «Mirá, lo que no cuentes vos lo van a inventar los otros». Así que a partir de este hecho fortuito, tomado con pinzas y en negritas, lo conté públicamente.

-Medio que Braulio te presionó al públicar la foto por su cuenta…

-No, todo lo contrario. La verdad que no. Braulio es un tipo muy ajeno a los medios, es un empresario inmobiliario, que desconoce la lógica de los medios y lo publicó creyendo que ninguno se haría eco. Lo hizo como un acto de cariño simpático, nunca conmensurando las consecuencias.

-A partir de ahí, ¿cambió en algo la relación con la gente en la calle, con tus audiencias y con el medio?

-Fue todo para bien. Yo reví esa posición de principios que tenía, que ahora creo que fue un error de mi parte; sí, fue un error no haber hecho público que era gay. Cuando uno tiene cierto grado de notoriedad, como tengo yo, uno tiene cierta responsabilidad social respecto de los hechos que son discriminados. Nuestro país sigue siendo homofóbico, nuestro país todavía discrimina a las personas gay, trans y demás. Tomé nota que mi exteriorización sobre el tema generó mucha empatía en mucha gente, mucho acompañamiento en personas que no la están pasando bien, y no me canso de decir que recibo miles -y lo de miles no es una metáfora- de mensajes de chicos de provincias que la están pasando pésimo, de familias que se dejaron de hablar por la elección sexual de uno de sus integrantes. Así que la verdad es que estoy muy contento de haberlo dicho. En cuanto al medio, ha sido muy cariñoso y respetuoso, no he vivido prácticamente ninguna situación desagradable.

-¿Te pondrías hoy al frente de una campaña contra la homofobia?

-Estuve en la última Marcha del Orgullo Gay en forma pública. Ya había estado en otras ocasiones, pero como un civil más. Y acepté cerrar la Semana del Orgullo en Palermo Soho. Y también fui a dar una par de charlas sobre nuestros derechos. No milito porque no sé hacerlo y no tengo tiempo, pero ahora cada vez que me convocan digo que sí porque sé que definitivamente ayuda.

-¿Cómo es Braulio? ¿Qué es lo que te seduce de él?

-Braulio es uno de los tipos más fascinantes que he conocido en mi vida, sin exageración. Es muy inteligente, muy sensible y aparte muy lindo. Es un papá ejemplar, a mí me enamora mucho como es él como padre. Es un par, y no sólo porque prácticamente tenemos la misma edad y tenemos nuestras carreras hechas, sino porque estamos de igual a igual. No sólo me divierto y la paso muy bien con él -porque es muy festivo- sino porque es un tipo con el que me he permitido reflexionar y cambiar. Repito: no me equivoco en nada cuando digo que es una de las personas más fascinantes que he conocido en mi vida.

-¿Antes de Braulio habías estado enamorado? ¿O descubriste el amor con él? ¿Cómo era antes tu vida afectiva?

-Sí, tuve una larguísima relación que mantuve en la reserva. Mucho del tema no quiero hablar por respeto a esa persona, pero sí te puedo agregar que fue en Rosario.

¿Qué tal resultaron las vacaciones en plan familia ensamblada, con Braulio, su hija Vera y la madre de la pequeña ?

-Braulio y Virginia son amigos y tienen una hija por coparentalidad. Todos juntos compartimos sólo un par de días y estuvo muy bien. Fue una convivencia armoniosa con personas encantadoras, pero sin dudas el mayor secreto de nuestra convivencia fue y es la luz y la energía todo positiva que tiene Vera, la hija de Braulio.

-Compartir cierto tiempo con su hija, ¿te dio ganas de ser padre?

Yo había dado por clausurado mi deseo de ser padre hasta que lo conocí a Braulio. Pero, bueno, el deseo se mete por caminos que uno no sabía que existían, por lo cual la aparición de Vera… En principio, me divierte mucho estar con Vera, como no soy el papá…

-La podés malcriar más, ¿no?

-Exactamente. De eso se trata el asunto. Y me encanta. Ser padre es otro tema.

-¿Ahora ya no te cerrás a la posibilidad de traer un hijo al mundo?

-Mirá, yo he cerrado tantas puertas en mi vida… En lo político, diciendo que Cristina había terminado para siempre su participación en la gran política, y me equivoqué groseramente; y en lo personal, sosteniendo que nunca iba a hablar de mi vida privada y mirá dónde estoy… Así que ahora voy a dejar de declamar puertas cerradas.

-¿Lo harías igual que él, a través de la coparentalidad, o de la subrogación de vientre?

-Yo creo que a toda posibilidad legítima de ser padre hay que defenderla, admiro a todos los que persiguen el deseo de ser padre y lo hacen a través de las maneras alternativas de las que hoy disponemos. Yo estoy a favor de la adopción, de la subrogación de vientres, de la coparentalidad y de la paternidad única, es decir, de la opción del padre soltero. También, de la paternidad compartida por dos padres y hasta de tres, como existe en algunos casos.

-¿Tenés proyectado casarte?

-Vuelvo a lo mismo: durante años declamé que el matrimonio era una institución arcaica, cosa que sostuve con fundamento. De la misma manera, siempre dije que jamás iba a contar que era homosexual, así que… No quiero contradecirme más. ¿Eso te contesta la pregunta? (Risas).

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